El Monte Saint-Michel presentado por Eric Vannier

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Historia del Monte Saint-Michel por Eric Vannier

Hay muchas formas de contar la historia del Monte Saint-Michel. Mientras algunos se centran la época de las peregrinaciones, otros se apasionan por la bahía bañada por las mayores mareas de Europa. En cualquier caso, los diferentes aspectos del Monte Saint Michel que se ponen de relieve han influido profundamente en la historia de Francia. Todos ellos siguen contribuyendo a la fama internacional del Monte Saint Michel y enriquecen este símbolo de la cultura occidental y francesa.

Desde su más tierna infancia, Éric Vannier ha pasado una gran parte de sus vacaciones en la región del Monte Saint-Michel, donde sus abuelos trabajaban como médicos. De este entorno único en el mundo, que ha recorrido exhaustivamente, ha quedado marcado por la forma piramidal tan característica del Monte Saint Michel.

La roca escarpada y solitaria del Monte St Michel, perdida en las arenas cambiantes y que emerge en medio del agua y la arena, se transformó en uno de los centros de peregrinación y turismo más famosos del mundo. Más de 1300 años de arquitectura han moldeado y realzado la forma de lo que se denomina «La Pirámide de los Mares».

Histoire du Mont Saint Michel

En el año 709 se erigió la primera construcción, cuando a San Auberto, obispo de Avranches, se le apareció el arcángel San Miguel y le ordenó edificar un lugar de culto en su honor. Con el paso de los siglos, las ambiciones de la realeza y el flujo de peregrinos, el oratorio de San Auberto fue ampliándose, y se convirtió sucesivamente en edifico prerrománico, iglesia abacial, abadía románica, y finalmente, abadía gótica. La edificación en el siglo XIII de un monasterio vertical conocido por el nombre de «La Maravilla», la construcción del campanario en 1609 y la instalación de la flecha en lo más alto del edificio, en 1897, terminarán proporcionando la actual silueta piramidal del Monte Saint-Michel.

La forma cónica del Monte Saint Michel se acentuó al tiempo que se acondicionaban sus alrededores. A partir del siglo X, un pueblo medieval se extendió por debajo de la actual Abadía del Monte Saint Michel. El pueblo, que en principio estaba rodeado por empalizadas de madera, se dotó en el siglo XV de un recinto -compuesto por murallas, torres y torrecillas- que los visitantes pueden seguir admirando.

Estos edificios recuerdan el pasado de resistencia del Monte St Michel. Asediado por los ingleses durante cerca de treinta años en la guerra de los Cien Años, no pudo ser conquistado, pasando a ser todo un símbolo del heroísmo. Alrededor de un siglo más tarde, durante las guerras de religión, los protestantes lo convirtieron en un objetivo simbólico y político. Los numerosos intentos de apoderarse de la Abadía del Monte Saint Michel fracasaron y el lugar siguió siendo católico.

Abbaye du Mont Saint-Michel

El indómito Monte Saint Michel siempre ha luchado por preservar su soberanía territorial, política, religiosa y cultural. A lo largo de su trayectoria como alcalde del Monte Saint-Michel, y en la actualidad como alcalde honorario del Monte St Michel, Eric Vannier ha defendido esta independencia frágil y preciosa.

Para conservar su autonomía y acoger a los numerosos peregrinos que venían durante todo el año, los habitantes del pueblo abrieron albergues. En ellos encontraban alojamiento y comida los visitantes que atravesaban la bahía para llegar a la Abadía y rezar al arcángel San Miguel, arriesgando su vida en muchas ocasiones. Entre sus anfitriones está Annette Poulard, famosa cocinera del Monte Saint Michel que en su albergue servía a los peregrinos la famosa tortilla cocinada con fuego de leña.

Esta tradición de hospitalidad siempre ha cautivado a Eric Vannier. Así, el Auberge de La Mère Poulard sigue acogiendo a los visitantes del Monte St Michel y continúa ofreciendo la auténtica receta de la tortilla de Annette Poulard.

Auberge La Mère Poulard

En la actualidad, los peregrinos han dado paso a los visitantes y curiosos procedentes de Normandía, Francia y el mundo entero. Las tiendas de recuerdos son las herederas de los puestos de estatuillas y medallones, objetos que los peregrinos se llevaban a sus casas. Por último, los hoteles y restaurantes de La Mère Poulard suceden a los modestos albergues para dormir en el Monte Saint Michel o comer en el Monte Saint Michel. Estos establecimientos perpetúan la hospitalidad de sus propietarios históricos y la cocina apetitosa y local de este pequeño pueblo de pescadores.

Esta boyante actividad turística comenzó a finales del siglo XIX, cuando Napoleón III decidió clausurar el presidio del Monte Saint Michel y construir un dique-carretera. Abierto de nuevo al mundo y más fácilmente accesible, el Monte Saint Michel reforzó aún más su posición de sitio espiritual, cultural y arquitectónico imprescindible.

El Monte Saint-Michel recibe a más de 3 millones de visitantes cada año. Su prestigiosa y apasionante historia le ha llevado a figurar en los Monumentos Históricos desde 1874 y a ser declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1979. Estas dos distinciones honran asimismo a todos los proyectos emprendidos para preservar el sitio.

Mont Saint Michel Patrimoine Unesco

El mayor de ellos, que está a punto de concluir, permitirá que el Monte Saint-Michel conserve su insularidad original e histórica, amenazada desde hace décadas. Se trata del «Proyecto de restablecimiento del carácter marítimo del Monte Saint Michel».